Urbanismo en Las Catalinas: el pueblo nuevo de playa Danta y bahía de Potrero

En el norte de Costa Rica los hoteles presumidos se multiplican a orillas del Pacífico. Es un pueblo nuevo en la bahía de Potrero, específicamente en playa Danta, el que propone modelos de urbanismo y desarrollo distintos. En Las Catalinas, el club de playa y las suites con vista al mar son la menor de las ambiciones.

 
Atardecer sobre la bahía de Potrero en Costa Rica, hogar de hoteles en la playa Danta de Guanacaste. Cosas que hacer en Las Catalinas, playa Danta y bahía de Potrero.

Atardecer sobre la bahía de Potrero en Costa Rica, hogar de hoteles en la playa Danta de Guanacaste.

 

Históricamente, Guanacaste es una de las provincias menos desarrolladas de Costa Rica. Mientras que el resto del país apostaba por playas tropicales y miradores volcánicos para atraer dólares, Guanacaste confiaba su futuro al frijol y a la caña de sus suelos. Cuando son más de 200 kilómetros los que separan a una región de San José, la promesa de turismo se desvanece.

El noroeste tico mantuvo sus tesoros ocultos por más tiempo que las provincias vecinas, pero el secreto no duró mucho. La misma lejanía que desalentó la inversión en un primer término, sedujo a los desarrolladores después. Guanacaste no solo tiene más días de sol por año que ninguna otra parte del país, sino que sus paisajes son el paraíso con el que sueñan los hoteles de lujo.

Con la inauguración del aeropuerto internacional de Liberia, en la década de 1990, la naturaleza salvaje tuvo que aprender a convivir con servicios de concierge y villas con alberca privada. En la costa norte de Costa Rica aparecen hoteles uno tras otro y para llamar la atención se necesita mucho más que un logotipo conocido. Las Catalinas, por ejemplo, apuesta por materializar un pueblo meticulosamente planeado frente a playa Danta.

 
Sentido Norte, en el hotel Casa Chamaleon, es uno de los restaurantes con vistas a la bahía de Potrero y el pueblo de Las Catalinas. Restaurantes en Las Catalinas. Turismo en playa Danta y bahía de Potrero.

Sentido Norte, en el hotel Casa Chamaleon, es uno de los restaurantes con vistas a la bahía de Potrero y el pueblo de Las Catalinas.

¿Qué hacer en Las Catalinas? Además de hoteles y playa, el desarrollo tiene una reserva en la que se pueden ver animales como el mono aullador.

¿Qué hacer en Las Catalinas? Además de hoteles y playa, el desarrollo tiene una reserva en la que se pueden ver animales como el mono aullador.

 

Transformación de playa Danta:
Las Catalinas en bahía de Potrero

A orillas de playa Danta, en la bahía de Potrero, descansa un pueblo ecléctico donde se encuentran la arquitectura mediterránea, la geografía tica y el pragmatismo del tío Sam. Se trata de Las Catalinas, un lugar peculiar que no cabe en la categoría de resort y tampoco encaja en la de pueblo tradicional tico. Inspirado en la arquitectura costera de lugares como Cinque Terre (Italia) y Ronda (España), este desarrollo cobra vida entre las montañas del litoral de Guanacaste.

Sin bailaoras de flamenco ni abuelas sicilianas haciendo pasta las postales desconciertan. Sin duda las fachadas del pueblo rompen con la estética de Costa Rica, pero el lugar tiene más que ver con comunidades progresistas que con parques temáticos estilo Orlando. Hace una década por aquí no pasaba siquiera la carretera. Ahora, en lugar de cobijar otro hotel de lujo, el bosque esconde plazoletas escalonadas, reservas protegidas por decreto y casas diseñadas para prescindir del aire acondicionado.

La arquitectura es uno de los pilares de Las Catalinas, pero no es el único. A las calles peatonales se suman los componentes social y ecológico. El movimiento nuevo urbanismo, en el que se inspiró Charles Brewer para materializar su proyecto, busca la generación de comunidad y el desarrollo sostenible. En este rincón de Guanacaste las apariencias engañan, pero las playas públicas y los bosques protegidos son pura vida.

 
Puesta en práctica del movimiento nuevo urbanismo en el pueblo Las Catalinas de Guanacaste. Turismo en playa Danta y hoteles en Las Catalinas.

Puesta en práctica del movimiento nuevo urbanismo en el pueblo Las Catalinas de Guanacaste.

El club de playa Las Catalinas es uno de los atractivos que ofrece el desarrollo frente a playa Danta. Cosas que hacer en Las Catalinas.

El club de playa Las Catalinas es uno de los atractivos que ofrece el desarrollo frente a playa Danta.

 

Actividades y hoteles:
¿Qué hacer en Las Catalinas?

La planeación urbana de Las Catalinas es la consumación de un capricho. Uno de muchos, porque no solo de plazas adoquinadas vive el hombre. En el pueblo, que deja poco a la improvisación, la arquitectura frente a playa Danta se acompaña con una barra de jugos naturales, un local especializado en deportes acuáticos y una colección de tiendas comprometidas de lleno con el diseño tico.

La mayoría de los negocios en el pueblo de Las Catalinas son operados de forma independiente por miembros de la comunidad. Desde Connect Ocean, la escuela de buceo, hasta Wake, el spa, se inspiran en un modelo que opta por hacer vida de barrio y ofrecer actividades locales en lugar de reproducir franquicias corporativas. ¿El resultado? Una comunidad libre de coches donde no son raros el compromiso social ni la práctica de fiar en la tiendita.

En el terreno calórico la oferta también es memorable. Sin sacrificar la presencia de frescos de mango ni gallo pinto, los restaurantes de Las Catalinas proponen menús menos conservadores. En Sentido Norte, del hotel Casa Chamaleon, los atardeceres espectaculares se acompañan con ceviches frescos y cajeta de coco. Mientras que Ponciana, el restaurante del hotel Santarena, fusiona cocina vasca e ingredientes ticos a pie de playa Danta.

 
Diseño tico en la tienda de Wake Day Spa. Cosas que hacer en Las Catalinas.

Diseño tico en la tienda de Wake Day Spa, uno de los locales comerciales en el pueblo de Las Catalinas.

Salmorejo de remolacha y tomate en Ponciana, restaurante del hotel Santarena en Las Catalinas. Turismo en Guanacaste.

Salmorejo de remolacha y tomate en Ponciana, restaurante del hotel Santarena en Las Catalinas.

 

Conservación en Guanacaste:
Reserva natural en Playa Danta

Las casonas monumentales y los callejones escalonados protagonizan la postal insignia de Las Catalinas, pero representan una parte mínima del terreno. El proyecto abarca cerca de 500 hectáreas, la mayor parte de ellas decretadas como reserva natural protegida. Después de todo el distintivo de Costa Rica es la literalidad de su frase célebre: pura vida.

El Pacífico es el donjuán de la bahía, pero las montañas son su tesoro. Detrás de las playas Danta y Dantita más de 30 kilómetros de senderos sirven como pretexto para darle la espalda al mar. El bosque tropical seco es hogar de animales como monos aulladores, urracas copetudas y culebras. No hace falta salir en plan observación de fauna para que una caminata se convierta en un safari. Aquí, la convivencia de monos, coatíes y mentes progresistas es cosa de todos los días.

El nuevo urbanismo de bahía de Potrero está comprometido con el talento local y las políticas de conservación. Eso sí, aun con sus buenas intenciones el pueblo es descaradamente blanco y extranjero. Las siguientes fases del proyecto contemplan hostales y casas con precios menos prohibitivos. Y quizás también iniciativas ticas e inclusión. Logrado, Las Catalinas habrá cumplido su ambición utópica. Si no, quedará como un experimento que prueba que no hacen falta logos corporativos ni playas privatizadas para vender comodidad y lujo.

 
Pelícano en playa Danta, uno de los destinos turísticos con una propuesta de desarrollo distinta en el norte de Costa Rica.

Pelícano en playa Danta, uno de los destinos turísticos con una propuesta de desarrollo distinta en el norte de Costa Rica.

Mono capuchino en el camino que conecta al aeropuerto de Liberia con Las Catalinas y bahía de Potrero. Turismo en Guanacaste.

Mono capuchino en el camino que conecta al aeropuerto de Liberia con Las Catalinas y bahía de Potrero.

 

Tips de viaje:

  • El aeropuerto de Liberia está a poco más de 40 kilómetros de bahía de Potrero. El aeropuerto de San José, a 250 kilómetros, es una alternativa que ofrece más vuelos directos a destinos hispanoparlantes.

  • Para llegar a Las Catalinas hace falta contratar servicio de transporte o rentar coche. Lo segundo es recomendable si el plan incluye explorar los atractivos de Guanacaste.

  • Las opciones de hospedaje en Las Catalinas contemplan departamentos, casonas con alberca privada y habitaciones en los hoteles Casa Chamaleon y Santarena, miembro del portafolio Preferred Hotels & Resorts.

  • Los ticos llaman invierno a la temporada de lluvias y verano a la temporada seca. La mejor temporada para visitar Guanacaste es en la época seca, entre diciembre y abril.

  • Costa Rica es tan tropical que sus temperaturas mínimas y máximas apenas varían uno o dos grados en todo el año.

Curiosidades:

  • Aunque la frase “pura vida” se relaciona con Costa Rica, su origen es una película mexicana con ese nombre. Nosotros les dimos la genialidad de Clavillazo, ellos nos dieron el Maribel Guardia challenge. A veces se gana y a veces se pierde.

  • El plato icónico de la cocina tica es el gallo pinto, un sofrito de arroz blanco, frijoles, cebolla, cilantro y chile que se sirve como desayuno.

  • Con cerca de cinco millones de habitantes, Costa Rica es el país más poblado del mundo sin ejército. El país celebra el día de la abolición con gasto público invertido en educación e infraestructura en lugar de misiles.

  • El guanacaste es un árbol presente en las culturas nativas de América, tanto, que su nombre cambia radicalmente en cada región. En México tiene más de 25 nombres coloquiales y en Costa Rica el título de árbol nacional.

 

PIES DE FOTO
1. Iguana en la terraza del café costero Limonada en Las Catalinas.
2. Pasaje rocoso entre las playas Danta y Dantita de bahía de Potrero.
3. En Costa Rica las tortillas con relleno se conocen como gallos.
4. Mono aullador en la reserva natural de Las Catalinas, Guanacaste.
5. Vista de la bahía de Potrero en el restaurante del hotel Casa Chamaleon.
6. Culebra perico* en la playa Dantita de Las Catalinas.
7. Inspiración mediterránea en el pueblo peatonal de Las Catalinas.
8. La reserva natural de Las Catalinas cuenta con más de 30 kilómetros de senderos.
9. Copetón tirano (Myiarchus tyrannulus) en el bosque seco tropical de Las Catalinas.

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Publicado el 13 de julio de 2020 por Marck Gutt | Don Viajes.
Última actualización: 29 de julio de 2022.

El contenido de esta publicación es resultado de un viaje realizado con el apoyo de Las Catalinas.

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